Ya estoy en la víspera de mi graduación. Hoy fue la misa y me pareció lindísima y emotiva. Tuve mucha nostalgia porque mi mejor amigo hoy cumpliría años. Sin embargo, conociéndolo como lo conocí, no me perdonaría que estuviese llorando por su ausencia sobre todo porque es un día importante para mí, así que transcribiré el texto de las tarjetas de participación de la graduación...
Creo en Dios todopoderoso creador del mundo, el cielo, el fútbol, el pan andino, el puerto y las estrellas.
Creo en la Virgen María como la santa madre que me bendice a diario en todas las advocaciones a las que cuido con fervor.
Creo en mi mamá, la persona que me enseñó a hacer una lectura del mundo y de la palabra; creo en que es la mejor periodista que he conocido, quien me formó en la radio y el periodismo demostrándome que la ética y respeto son las condiciones imprescindibles en la acción y efecto de comunicar.
Creo en Alfredo Orozco, el amor más bueno que he tenido en mi vida. Creo en su apoyo constante para mis estudios, creo que es mi fortaleza, mi alimento, mi primavera, creo en la paz que siempre me ha dado; creo en la familia que fundamos hace 19 años y creo que todo lo que soy se lo debo a él.
Creo en Lore y Dani, mis azulitas hermosas que me hacen querer ser mejor madre, mejor persona, mejor profesional. Creo en ellas porque es el amor más puro que he sentido en mi vida.
Creo en las Arráiz por ser mi bastión, mi fortaleza y ejemplo. Creo en que son brujas, encantadoras, pitonisas, cuaimas, divertidas y maravillosas. Creo en los recuerdos que tejieron en mi niñez y que siguen siendo importantes en esta etapa de mi vida. Creo en la abuela Celia, la matriarca que nos dejó sembradas cosas importantes. Creo en mis tíos, primos y agregados a este clan porque al querer a un Arráiz, ya nos está queriendo a todos.
Creo en los Orozco, la otra familia que también me brindó un espacio y a la cual me siento muy honrada de pertenecer. Creo en los almuerzos de cada sábado donde nos rencontramos para hacer y fecundar hogar.
Creo en mis hermanos y en el ejemplo que Dherlyn me dio al seguir estudiando para alcanzar las metas; creo, además, en la belleza de sus ojos y la fuerza de su carácter. Creo en los ojos azules de mar y amor de Jorge; creo en los ojos verdes de risa y montaña de Pedro; creo en los ojos color aguamiel de Katty quien siempre ha estado unida a mi vida y creo en Omar, su espíritu, cuidado y en que sé que soy una de sus consentidas J
Creo en mis sobrinos, en los que ahora habitan parajes celestiales y en los que están llenos de vida haciéndome siempre recordar que somos mejores personas cuando somos mejores padres.
Creo en Marianazul y su Karem Fabiola, las dos niñas que también son mías.
Creo en Hender Contreras, Wilmer Ramírez, Alejandro Rodríguez, José Luís Rodríguez y Antonio Calderón (q.e.p.d), creo en la fe que siempre me han profesado; creo en la paciencia que me han tenido, creo en la incondicionalidad de sus afectos y creo que siempre estaremos unidos por un hilo invisible de costuras de amor.
Creo en Mónica Belandria, Zulma López, Claudia García, Marycelli Orozco y Karina de Villalobos por ser mis confidentes, mis amigas, mi refugio; por lidiar con mis asuntos, por soportarme, conocerme y aun sí, seguir queriéndome. Sepan que también son muy importantes en mi vida.
Creo Desirée González, Susana Rodríguez, Kike Rosales, Frank Mota, Maribel y Zayra Orozco, Yolibeth Morales, Genaro Pascale, Paola Camacho, José Calderón y Blanca Álvarez porque han formado parte de mi vida y a cambio he recibido aprecio y mucho cariño.
Creo en Alfonso Sánchez, Omar Pérez Díaz, Luz Marina Maldonado, Leonardo Caraballo, Oscar Blanco, Oscar Guerrero y Lourdes Barilla porque estos profesores han sido mi referencia, apoyo, maestros, amigos, guías y constructores de afecto hacia nuestra querida Universidad de los Andes.
Creo en Benedetti, Silvio, Sabina, el Deportivo Táchira y el Grupo Radial González Lovera porque cada uno me ha hecho exageradamente feliz; porque son mis querencias más genuinas, porque puede que me olviden, pero yo a ellos, nunca.
Creo en Cruz Vargas, la mujer guerrera y emprendedora que ha sido mi compañera de aventuras y tesis, creo en que es una mujer maravillosa, inteligentísima y siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesiten. Reconocimiento también a Karelys, Linley, Cesar, Matilde, Yureiba, Miguel y Juan de Dios por los buenos tiempos compartidos en nuestros estudios.
Y creo en todo lo que signifique justicia, aprendizaje, esperanza, comunicación, futuro, radio, televisión, Motivos y Venezuela porque son mi único y mejor patrimonio.
Amén…
Creo en la Virgen María como la santa madre que me bendice a diario en todas las advocaciones a las que cuido con fervor.
Creo en mi mamá, la persona que me enseñó a hacer una lectura del mundo y de la palabra; creo en que es la mejor periodista que he conocido, quien me formó en la radio y el periodismo demostrándome que la ética y respeto son las condiciones imprescindibles en la acción y efecto de comunicar.
Creo en Alfredo Orozco, el amor más bueno que he tenido en mi vida. Creo en su apoyo constante para mis estudios, creo que es mi fortaleza, mi alimento, mi primavera, creo en la paz que siempre me ha dado; creo en la familia que fundamos hace 19 años y creo que todo lo que soy se lo debo a él.
Creo en Lore y Dani, mis azulitas hermosas que me hacen querer ser mejor madre, mejor persona, mejor profesional. Creo en ellas porque es el amor más puro que he sentido en mi vida.
Creo en las Arráiz por ser mi bastión, mi fortaleza y ejemplo. Creo en que son brujas, encantadoras, pitonisas, cuaimas, divertidas y maravillosas. Creo en los recuerdos que tejieron en mi niñez y que siguen siendo importantes en esta etapa de mi vida. Creo en la abuela Celia, la matriarca que nos dejó sembradas cosas importantes. Creo en mis tíos, primos y agregados a este clan porque al querer a un Arráiz, ya nos está queriendo a todos.
Creo en los Orozco, la otra familia que también me brindó un espacio y a la cual me siento muy honrada de pertenecer. Creo en los almuerzos de cada sábado donde nos rencontramos para hacer y fecundar hogar.
Creo en mis hermanos y en el ejemplo que Dherlyn me dio al seguir estudiando para alcanzar las metas; creo, además, en la belleza de sus ojos y la fuerza de su carácter. Creo en los ojos azules de mar y amor de Jorge; creo en los ojos verdes de risa y montaña de Pedro; creo en los ojos color aguamiel de Katty quien siempre ha estado unida a mi vida y creo en Omar, su espíritu, cuidado y en que sé que soy una de sus consentidas J
Creo en mis sobrinos, en los que ahora habitan parajes celestiales y en los que están llenos de vida haciéndome siempre recordar que somos mejores personas cuando somos mejores padres.
Creo en Marianazul y su Karem Fabiola, las dos niñas que también son mías.
Creo en Hender Contreras, Wilmer Ramírez, Alejandro Rodríguez, José Luís Rodríguez y Antonio Calderón (q.e.p.d), creo en la fe que siempre me han profesado; creo en la paciencia que me han tenido, creo en la incondicionalidad de sus afectos y creo que siempre estaremos unidos por un hilo invisible de costuras de amor.
Creo en Mónica Belandria, Zulma López, Claudia García, Marycelli Orozco y Karina de Villalobos por ser mis confidentes, mis amigas, mi refugio; por lidiar con mis asuntos, por soportarme, conocerme y aun sí, seguir queriéndome. Sepan que también son muy importantes en mi vida.
Creo Desirée González, Susana Rodríguez, Kike Rosales, Frank Mota, Maribel y Zayra Orozco, Yolibeth Morales, Genaro Pascale, Paola Camacho, José Calderón y Blanca Álvarez porque han formado parte de mi vida y a cambio he recibido aprecio y mucho cariño.
Creo en Alfonso Sánchez, Omar Pérez Díaz, Luz Marina Maldonado, Leonardo Caraballo, Oscar Blanco, Oscar Guerrero y Lourdes Barilla porque estos profesores han sido mi referencia, apoyo, maestros, amigos, guías y constructores de afecto hacia nuestra querida Universidad de los Andes.
Creo en Benedetti, Silvio, Sabina, el Deportivo Táchira y el Grupo Radial González Lovera porque cada uno me ha hecho exageradamente feliz; porque son mis querencias más genuinas, porque puede que me olviden, pero yo a ellos, nunca.
Creo en Cruz Vargas, la mujer guerrera y emprendedora que ha sido mi compañera de aventuras y tesis, creo en que es una mujer maravillosa, inteligentísima y siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesiten. Reconocimiento también a Karelys, Linley, Cesar, Matilde, Yureiba, Miguel y Juan de Dios por los buenos tiempos compartidos en nuestros estudios.
Y creo en todo lo que signifique justicia, aprendizaje, esperanza, comunicación, futuro, radio, televisión, Motivos y Venezuela porque son mi único y mejor patrimonio.
Amén…

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