Me declaro imperfecta pateando la sombrilla. Prefiero ser abierta a pasearme anunciando que soy la maravilla. Me publico completo, me detesto probable. Si uno no se desnuda se transfigura en reto todo lo desnudable. No tocar duro nuestras verdades levanta muros, pudre capitales. Quizás sea inoportuno o acaso delirante. Soy de tantas maneras como gente pretenda nomás calificarme. Tocando fondo nací un buen día, tocando fondo ando todavía. (Silvio Rodríguez)
jueves, 5 de mayo de 2011
Cuando el celu es más importante que el “face to face”
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miércoles, 4 de mayo de 2011
¿Qué hacer cuando me acosa y me persigue y tengo miedo de la oscuridad?*
El asunto de la violencia ya se escapa de nuestras manos y lo permitimos porque estamos signados por acciones y personas violentas. La violencia, que parece estar justificada cuando se trata de asuntos maritales, puede traer consecuencias fatales. “Mejor no te metas con eso porque son peleas de marido y mujer”. Aunque el marido le haya roto la boca a la mujer. Estos episodios son frecuentes en el país y muchas veces los niños perciben y también sienten el maltrato.
Debo reconocer que la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia de 2007 es un instrumento jurídico que le pondrá coto a los maltratadores y maltratadoras. Una agresión no es un golpe que deje un morado. Hay agresiones que hacen hematomas en el alma. El ataque no es sólo entre esposos también sucede en la etapa del noviazgo.
La agresión también es verbal. Esa duele tanto como un puñetazo. “Estúpida, inútil, gorda, cachifa, imbécil”. Subestimar también es agresión “no sirves para nada”. Y la violencia se manifiesta también cuando hay amenazas, acoso presencial, telefónico o electrónico. Y si no lo se pone coto a eso, seguramente vendrán cosas peores.
No sólo las mujeres sufren de violencia de género, es bien sabido –pero muy callado- que también los hombres son maltratados. Lamentablemente el asunto machista que está impregnado por estos predios, hace callar al hombre por pena o por evitar burlas.
Caso especial está la violencia en las escuelas y liceos. Ya las niñas no tienen reparos en caerse a golpes con otra por cualquier argumento. Los muchachos se enfrentan, cual bandas, a niños de otros colegios y si hay un celular que grabe todo el episodio, mejor. Podría ser la sensación de youtube.
Pero lo más triste es quienes a través de redes sociales publican imágenes de esta violencia o en radio o tv emiten chistes sobre los golpes que recibió una famosa animadora o los de la cantante Rihana. Cuando fomentamos esas cosas estamos siendo cómplices e irrespetuosos con las personas vejadas, golpeadas, humilladas.
Denuncia al agresor. No importa que tú no seas la agredida. Con la muerte de la joven que era esposa del boxeador quien también falleció, aprendí que todos podemos denunciar sin tener que ser nosotros los agredidos. Dejarlo pasar puede desencadenar una tragedia. No seamos cómplices…
*Canción “Hogar” de Pedro Guerra
Lorena Evelyn Arraíz
Periodista / Docente Universitaria
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