domingo, 10 de enero de 2010

¿Cómo decirle "feliz cumpleaños" a una amiga que tiene a su esposo preso?

Querido diario:

Hoy es domingo y cumple años Mary Rico de Azocar. Es periodista y la esposa de Gustavo Azocar. Pienso en ella y cómo debe sentirse hoy. Tristemente el día que metieron preso a Gustavo, por segunda vez, cumplía años Santiago, el menor de los hijos de estos colegas. Gustavo, Mirleny y Mary han cumplido años y el negro en prisión.

Mary y Gustavo



Cuando me preguntan por qué hago Café con Azocar no dudo en afirmar que es Mary quien me tiene atada. No es una obligación, asumimos esto (digo “asumimos” porque mi mejor amiga Zulma López  -con serios problemas mentales-  nos encargamos de hacer el programa) por absoluta solidaridad con Gustavo; también está el canal de por medo donde yo también trabajo. Mary no aparecía en esta lista hasta que cada mañana llegaba al set a hacer su trabajo de productora. 

Gustavo y Zulma                                                                                                                       
La observaba en su apariencia menuda. A veces yo quería llorar, a veces la abrazaba. Imaginaba su calvario, el atender a su familia sola, el tener que ir día a día a la cárcel, además participaba en eventos de apoyo  a su esposo. Algunas mañanas veía a Mary cansada, sus pies hinchados; otras muy optimistas, pero nunca la he visto sin fortaleza. Tiene  una fuerza que yo admiro.

Desde entonces, cada mañana voy al programa para decirle a Mary que, pese a lo terrible de tener a su esposo preso, hay gente que la admira, que la respeta y que la apoya en estos días difíciles. Yo no podría dejarle tirado el programa al negruco; de hecho, estoy loca porque Gustavo regrese a Café con Azocar para no tener que levantarme a las cinco y media de la mañana y echarme un patuque de maquillaje, pero mientras las circunstancias persistan, seguiremos atormentando a los televidentes de TRT.
En fin, Mary cumple años y yo me siento tristona. Me conmueve y me duele lo que ha pasado. Me enorgullece saber que es una mujer guerrera y que ella no ha permitido que su familia pierda la alegría y la fe. Decirle “feliz cumpleaños” se me hace difícil porque estas palabras suenan crueles en esta situación.

Sólo puedo decirle lo que mi alma de mujer, mi corazón de madre, mi espíritu de esposa y mi condición periodística me hacen sentir: Qué Dios te bendiga, Mary, Gustavo es un hombre afortunado de tener una esposa como tú. Dios proveerá.


Con todo mi amor,