Hoy fui a la primera misa del año. No voy mucho a misa pero cuando la oficia Monseñor Luis Alfonso Márquez siento la necesidad de asistir. Monseñor me había dicho que las hermanas redentoristas utilizaban un hábito de color fucsia. Monseñor se equivocó, es como un vinotinto. Hoy dijo en el evangelio que los Reyes Magos no eran ni reyes ni magos sino astrólogos. En la misa también estaba un joven que había sido secuestrado y liberado recientemente, si nombre es Josué. Hubo mucha risa, paz y esperanza en la capilla.
Mons. Luis Alfonso Márquez y el papa Benedicto XVI. Foto: L.A.M.
La noche del 31 de diciembre, Josué se confirmó en la misa de Monseñor. No sólo él sino 8 personas más. Fue una ceremonia bonita, de agradecer a Dios por muchas cosas. Yo estaba bien concentrada en la misa pero una joven, de aspecto mamachogo, que se iba a confirmar también tenía su blackberry en mano. Aunque prácticamente la misa era para celebrar la confirmación de ella y de los otros, la muchachona no hizo más que utilizar su messenger del bb y yo sentía que ella en vez de decir amén diría ping o send. La joven se perdió de una ceremonia realizada en su honor y de esa misa que Monseñor con tanto cariño realizó, de hecho, yo creo que ella aun no sabe que tuvo este importante sacramento. Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me cortes el balckberry ni de noche ni de día.
Hoy la ciudad está quieta. Se siente muy bien desplazarse por las avenidas y no encontrar el cotidiano tráfico de todos los días. Hasta me olvidé del racionamiento de gasolina. En la avenida Carabobo vi un choque de cinco automóviles, afortunadamente no hubo heridos pero si una eterna espera para que tránsito se hiciera presente bajo el inclemente sol y calor de este día. Todos tenían cara de gol en contra y uno de culpable.
Querido diario, hoy Alfredo amaneció odioso. Cada vez que Magallanes le gana al Caracas se pone sangricuezca y la paga conmigo. Definitivamente los misus no saben perder y aunque los turcos no sean campeones, en la serie particular mi amado Navegantes es el papá de los piojosos melenudos. Afortunadamente ambos coincidimos en nuestro amor por el Deportivo Táchira y la Selección Nacional de Venezuela. No sé que incentivó la molestia de mi esposo, no creo que se haya puesto susceptible porque le dije: “buenos días, mi amorcito, cómo quedó tu equipito…”
No sé qué haré hoy. Creo que la fiebre por los blogs me está consumiendo. Menos mal que la mini laptop cabe en todas partes, incluso estuve a punto de sacarla en la misa pero creo que me iban a criticar, no sé, creo que no era adecuado pero hubiese sido bien interesante enviar vía Twitter la misa de mi querido Monseñor. Eso sí que es amor a esta red social.
Mañana comienzo en la radio y tengo muchos propósitos para este año. En verdad siento un gran optimismo por el país y amor por mi familia; sólo espero que el pavoso de CH no nos friegue más la vida. Yo no quiero que le pase nada malo pero hoy en la misa le pedí a Dios que le duerma la lengua o se ponga disfónico al menos por un mes. No pido más.
Nos vemos, querido diario, cuento los días para celebrar mis 40 años y sólo puedo decir que “soy feliz porque soy gigante porque amo a dos mujeres claras que amo y me aman sin pedir nada o casi nada que no es lo mismo pero es igual”.
Danitazul, Lorebonita y yo
Con todo mi amor,





Me encanta tu blog!! Felicitaciones y espero que sigas escribiendo. Me gusta tu estilo
ResponderEliminarUn Abrazo,
Barquisimetana